
Desde mediados del siglo XX hasta hoy, en todo el Estado español el sistema de acceso a la vivienda se ha regido por las reglas del mercado “libre”, orientado a la activación de la construcción como dinamizadora económica, impulsando el modelo de propiedad privada como régimen mayoritario de tenencia y la compra como forma de acceder a ella.
Se ha extendido la idea, bastante generalizada, según la cual la vivienda es un instrumento de inversión sometida a la especulación inmobiliaria, relegando a un segundo plano su función básica y esencial que es la de permitir un espacio en el que se pueda vivir de manera digna.

Mecanismos de acceso a la vivienda
Compra
Es la manera de acceder a una vivienda más extendida en todo el territorio del estado español, en el que, según datos de 2021, un 75,2% de las viviendas son en propiedad, de las que un alto porcentaje mantienen hipoteca con pagos pendientes. Para acceder, las futuras personas propietarias deben hacer frente a una gran inversión que, en general, obliga a contraer un endeudamiento alto que excluye a la población con menos recursos económicos.
Alquiler
Es el segundo régimen de acceso a la vivienda, que alcanza a un 15,9% de las viviendas en todo el territorio español, según datos del 2021. El principal problema de las personas inquilinas es la inestabilidad, ya que actualmente la duración de los contratos de alquiler sólo garantiza 5 años a la persona inquilina, a partir de los cuales la propiedad de la vivienda puede decidir finalizar el contrato.
El segundo problema es el desmesurado precio del alquiler, especialmente en las grandes ciudades y en los anillos que los rodean, como ocurre en Barcelona y Madrid, dificultando así el acceso a la vivienda a las personas con menos recursos económicos.
Cesión de uso
Este otro modelo de tenencia concibe la vivienda como un bien de uso y no de inversión, permitiendo disponer de una vivienda más estable que mediante un alquiler y a un coste de acceso inferior a la compra en el mercado libre. Es un modelo que aporta otros valores, como el apoyo mutuo, la autogestión, el empoderamiento, el arraigo en el lugar, la vida comunitaria, la cooperación, la corresponsabilidad y el cuidado del medio ambiente. Este modelo puede aplicarse a viviendas, locales, terrenos o edificios, y se puede combinar según las características del proyecto que se quiera desarrollar. En este caso hablamos del modelo de derecho de uso gestionado mediante la fórmula cooperativa.
Otras alternativas
Derecho de superficie
Es el derecho a realizar una construcción o disponer de una que ya existe en propiedad ajena durante un periodo de tiempo convenido. La propiedad temporal de las construcciones corresponde a la persona superficiaria, mientras la propiedad del suelo la mantiene el o la propietaria original. Es una figura empleada fundamentalmente sobre suelo municipal.
Cesión de uso en edificios no cooperativos
Es un contrato por el que se cede el uso de una vivienda por un tiempo determinado a cambio del pago de un precio equiparable a un alquiler blando.
Situación actual del modelo de
vivienda cooperativa

Las cooperativas de vivienda en cesión de uso representan un cambio significativo, ya que introducen un modelo a caballo entre el alquiler y la compra, en el que la propiedad es colectiva. Partiendo de un número reducido de experiencias, en los últimos años el modelo está creciendo exponencialmente, fundamentalmente a partir del impulso dado en Cataluña, con apoyos institucionales gracias, entre otras razones, a la fortaleza e impulso del movimiento ciudadano por el derecho a la vivienda. A partir de las experiencias en funcionamiento podemos distinguir entre:
Cooperativas con un único proyecto

Son cooperativas que tienen por objeto promover la vivienda donde vivirán las personas socias poniendo en práctica un modelo de convivencia propio y asumiendo la gestión del día a día. En algunos casos estas cooperativas llevan a cabo proyectos que van más allá de la vivienda e, incluso, pueden tener la voluntad de replicar el proyecto en un futuro, colaborando en la creación de una nueva cooperativa o generando un nuevo proyecto de vivienda a partir de la cooperativa existente (en este caso, pasarían a ser del segundo modelo).
Cooperativas por fases o proyectos

A diferencia del modelo anterior, son cooperativas que tienen varios proyectos de vivienda. Entre sus tareas principales se incluye, aparte de la promoción de las viviendas para las personas y el desarrollo del proyecto de convivencia y gestión, el impulso a la creación de nuevos grupos de personas para generar nuevos proyectos de vivienda cooperativos. Estos nuevos proyectos forman parte de la cooperativa, con el fin de facilitar el acceso a la vivienda al mayor número de personas posible.

Características básicas del modelo
A continuación, puedes leer el documento elaborado por el grupo de vivienda de REAS, describiendo las principales características de la vivienda cooperativa en cesión de uso.
Para seguir profundizando en los principios y las estrategias que sustentan este modelo, te recomendamos la lectura de la Declaración de Barcelona por el impulso público-comunitario de la vivienda cooperativa en cesión de uso. Este documento constituye una referencia clave a nivel estatal, al establecer las bases para una colaboración sólida entre administraciones públicas, cooperativas y ciudadanía organizada. Su lectura te permitirá comprender mejor cómo se articula el enfoque público-comunitario y cuáles son los compromisos y políticas necesarias para consolidar este modelo como una alternativa sostenible y transformadora en el ámbito de la vivienda.